MANUEL Y ANTONIO MACHADO. Primeros escritos: "La Caricatura", 16 de julio de 1993 a 12 de noviembre de 1893. ESPECIAL REFERENCIA AL NÚMERO 63 de 1 de octubre de 1893. | Machado. Revista de estudios sobre una saga familiar.

MANUEL Y ANTONIO MACHADO. Primeros escritos: “La Caricatura”, 16 de julio de 1893 a 12 de noviembre de 1893. ESPECIAL REFERENCIA AL NÚMERO 63 de 1 de octubre de 1893.

Posted By on febrero 18, 2012

MANUEL Y ANTONIO MACHADO.


Primeros escritos: “LA CARICATURA”, 16 de julio de 1893 a 12 de noviembre de 1893.
Especial referencia al número 63 de 1 de octubre de 1893.


Recientemente encontré en una de las muchas “librerías de viejo” de este país un ejemplar de la revista La Caricatura, de 1 de octubre de 1893, concretamente el número 63. Como advierte en su portada era una Revista – Semanal – Ilustrada, que se publicaba los domingos. (La administración estaba en la calle de Fuencarral, 51 de Madrid, cerca del numero 98 de la misma calle, que era donde vivía en aquellos años la familia Machado).

Reproducimos varias de las páginas de este número 63 de La Caricatura.

 

En agosto de 1892 Antonio Machado y Álvarez embarca en Cádiz, en el vapor-correo Habana de la Compañía Transatlántica, con destino a Puerto Rico. Allí tenía algunos familiares y amigos, aunque no hay, por ahora, constancia de las relaciones que tuvo con ellos; sí parece claro que el motivo del viaje era el de permanecer en la isla caribeña el tiempo necesario para poder ganar un dinero como abogado que, de regreso a Madrid, permitiera a su numerosa familia vivir, si no con holgura, sí con cierto sosiego económico.

Lamentablemente enfermó apenas llegó a Puerto Rico y transcurridos escasos cinco meses regresó a España donde murió en Sevilla el 4 de enero de 1893, en la calle Pureza, en Triana, en la casa de sus suegros, hasta donde solo le dio tiempo a desplazarse desde Madrid a su mujer Ana Ruiz. Sus hijos no volvieron a verle desde aquel día en que salió de Madrid con destino Cádiz para iniciar su viaje hacia América.

Sabemos que Antonio, su segundo hijo, le envió una carta por correo certificado en la que, según dice en una posterior, “iba mi artículo”. De esta carta y de su contenido solo queda esta referencia que figura en esa otra carta que Antonio escribió a su padre, que se conserva, por lo que podría deducirse que sería, probablemente, entregada al abuelo Antonio Machado y Núñez para su envío, y que probablemente nunca llegó a enviar, por el rápido regreso de su hijo Demófilo a España. Otra posibilidad, pero es pura fantasía, es que esta última carta fuera enviada y recibida, que regresara a Sevilla en algún bolsillo de Antonio Machado y Álvarez, y que su mujer Ana guardara celósamente para dársela finalmente a su hijo Antonio. Pues bien en esta carta Antonio también le dice a su padre que en una próxima le enviará “algún trabajillo que escribiré solamente para ti”.

Gracias a estas referencias podemos deducir que los primeros trabajos o artículos de Antonio Machado fueron escritos con anterioridad al verano de 1892, pues en caso cortrario no tendrían sentido las referencias epistolares indicadas.

Podemos deducir que en aquellas fechas Antonio Machado, que contaba con diecisiete años, ya escribía artículos para terceros – casi con seguridad en prosa – , como contrapunto a su frase “algún trabajillo que escribiré solamente para ti”. Cierto que podrían tratarse, los primeros, de trabajos escolares, pero pienso que hubiera utilizado otras palabras. Es más probable que el ambiente familiar, y los hábitos y costumbres de la época, fomentaran las pequeñas publicaciones, los diários, periódicos o revistas entre amigos y los más diversos escritos sin afanes profesionales.

Pero de éste tipo de escritos y sus formas de publicarse (si es que se publicaron), a un procedimiento “cuasi” profesional había un paso, y para pasar de éste a otro de apariencia “seria”, con artículos bien estructurados y con firmas o colaboradores de reconocido prestigio, solo era necesario que llegara una buena oportunidad.

Calle de Alcalá, 1893.

Y llegó la oportunidad para los hijos mayores de Demófilo, para Manuel y Antonio Machado. Ambos hermanos ya eran inseparables, Manuel contaba a primeros de enero de 1893 con dieciocho años y medio, Antonio justo con un año menos. Jóvenes, sin grandes controles familiares, pero con una formación y ambiente familiar próximo al mundo literario, entraron en la vida bohemia de Madrid, frecuentando pequeños círculos próximos al teatro, al periodismo y a los jóvenes escritores del momento. Conocieron en aquellos tiempos a Enrique Paradas, entonces ya poeta, con el que mantuvieron muy estrecha amistad durante toda la vida, y con él se embarcaron durante el verano de 1893 en la aventura periodística y literaria de editar un semanario satírico titulado La Caricatura. El semanario se editaba desde mayo de 1892, pero problemas internos de administración posibilitaron un cambio total en el elenco de colaboradores, apareciendo los nuevos en el número 51, de fecha 9 de julio de 1893. En este número, desaparecidos casi todos los colaboradores anteriores, aparecen como nuevos Enrique Paradas, Manuel y Antonio Machado, Miguel Sawa (hermano de Alejandro Sawa) y Pedro Barrantes, todos ellos muy jóvenes, a los que acompaña, con ya 71 años, el escritor, filólogo, matemático, académico y político Eduardo Benot, que había sido ministro de la I República de 1873, y amigo desde esas fechas de “la Gloriosa” del abuelo de los Machado, Antonio Machado Núñez.

¿Tuvo Eduardo Benot algo que ver con la propiedad del semanario? Probablemente fuera uno de los partícipes o de los que financiaron esta segunda etapa de La Caricatura . El caso es que aparecen desde el 16 de julio, en el número 52 y como colaboradores, los nietos de su amigo Machado Núñez y el amigo de estos, Enrique Paradas. Realmente desde ese número y hasta el último editado, el número 69 correspondiente al 12 de noviembre de ese año de 1893, ambos hermanos y Paradas aparecen como los reales directores de La Caricatura, y figuran entre los más asíduos colaboradores, firmando varios artículos en casi todos los números.

Esta aventura literaria y periodística de Manuel y Antonio Machado, así como el semanario La Caricatura, quedaron con el tiempo olvidados, y solo cuando Miguel Pérez Ferrero inició los trabajos para su biografía “Vida de Antonio Machado y Manuel”, y acudió al primero durante varios meses de 1935  para “recibir sus recuerdos y confesiones”, posteriormente confirmados y ampliados por Manuel a lo largo de 1946, surgen del recuerdo aquellas colaboraciones publicadas en el citado semanario.

Pérez Ferrero apunta en su biografía: “Durante el año 1895 (debía decir 1892/93) ve la luz La Caricatura. El periódico – la primera publicación de verdad en que los Machado colaboran – lo hace Enrique Paradas. Manuel y Antonio son sus amigos desde hace algún tiempo. En su compañía han conocido a otros bohemios con quienes constituyen la peña de Fornos. Allí se olvidan del comedimiento que observaban en la tertulia de Benot, y dan vuelo, libérrimamente, a sus opiniones”. Manuel Machado es el más afín, de carácter, a Paradas, y  juntos publican dos libros con composiciones de uno y de otro, Tristes y alegres, aparecido en Madrid, y Etcétera, en Barcelona. Manuel Sawa es un experto en mantener concentrados en la escucha de sus relatos a todos los amigos, habla de su hermano Alejandro, entonces en París, y viste siempre de chaquet, por ser la única prenda que no admiten en las casas de empeño. Barrantes es poeta, buen poeta, como cuenta Manuel a Pérez Ferrero, al estilo de un Baudelaire inconsciente, había derrochado treinta años de años de su vida y, si la naturaleza aguantara, derrocharía cien más.

Café Fornos 1908 (quince años después).

En este ambiente bohemio inician su etapa en La Caricatura, y Paradas encuentra en Manuel y Antonio Machado sus más inagotables colaboradores. Angel Pons ilustra los números con sus dibujos, aparecen artículos firmados por Eduardo Benot, Estévanez, Salvador Rueda. Manuel y Antonio Machado son los que más trabajos aportan, y suelen firmar con seudónimos. Manuel firma frecuentemente como Polilla, Antonio como Cabellera, y si escriben en colaboración firman como Tablante de Ricamonte o solo Tablante (con el que firmarán la sección “La semana”). Probablemente el seudónimo de Varapalos también corresponda con colaboraciones de los dos hermanos, con el que firman “Gacetillas teatrales”. Los artículos suelen ser sátiras, humorismos, poesías de matiz o intención cómica o críticas sangrientas de teatro. En los números finales aparece el seudónimo de Yoric, que pudiera corresponder a Antonio Machado.

“Caballera” era uno de los graciosos del teatro clásico de Tirso de Molina. “Polilla” era el gracioso de El desdén con el desdén de Agustín Moreto.

Estas colaboraciones en La Caricatura se inician en el número 52 de fecha 16 de julio de 1893 y finalizan en el número 69 del 12 de noviembre del mismo año. Dieciocho números de periodicidad semanal. En contacto con lo que ocurre en la vida española, en la política y en el sociedad, construyen muchos personajes con nombres y apellidos alusivos a sus debilidades (López Bambalina, Ripioalcanto, Nicolás Piedra Pómez, Matacán del Parnaso, García Estrambote, Bodoque Tonante, Chancleta y otros).

Y la crítica teatral. Opinan que solo queda un gran actor, Antonio Vico, que casi toda la zarzuela en mala, que las traducciones son flojas…. . Manifiestan una seria preocupación por el decaimiento del teatro Español.

El último artículo firmado por Cabellera en La Caricatura es en el número 66, de 22 de octubre de 1893, y se titula “Poetas populares. Enrique Paradas”. Artículo que demuestra la admiración sentida por la poesía popular, por la copla popular, sin duda influenciados, tanto Antonio como Manuel, por los trabajos de su padre, Antonio Machado Álvarez, Demófilo sobre el folk -lore español y especialmente el de Andalucía.

Por cierto, en estos número finales de La Caricatura, se publican a modo de homenaje póstumo, cuatro artículos del padre, Antonio Machado Álvarez, Demófilo.

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