Machado. Revista de estudios sobre una saga familiar. - Part 3

ANTONIO MACHADO. Artículo de MariaTeresa León, publicado en ESPAÑA DEMOCRÁTICA, Montevideo, el día 2 de octubre de 1940.

Posted By on marzo 28, 2013

En esta publicación de 1940 de ESPAÑA DEMOCRÁTICA, Montevideo (Uruguay), revista de aparición semanal (todos los miércoles), se publica un entrañable artículo del diario de Maria Teresa León, mujer de Rafael Alberti, ambos amigos de Antonio Machado. En él se relatan breves recuerdos de sus últimos días en Madrid, de los primeros en el exilo francés y sobre un sentido pésame que recibieron de un diplomático amigo por la muerte de Antonio Machado.

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María Teresa León.

ESPAÑA DEMOCRÁTICA 2 10 1949

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ANTONIO MACHADO. El largo éxodo y la muerte de Antonio Machado, por Pablo Corbalán, en Tiempo de historia. España, 1975

Posted By on marzo 20, 2013

Ultima foto AMR 2ª versión OJOEl largo éxodo y la muerte de Antonio Machado

 

Pablo Corbalán
Tiempo de historia. España, 1975.

 

El día 15 de enero de 1939 las tropas del general Yagüe tomaron Tarragona, y por la brecha abierta en lo que ya no podía considerarse frente republicano, se lanzaron hacia el norte varios cuerpos de ejército. La aviación nacional bombardeó de nuevo Barcelona. Bajo las bombas, grupos de soldados, muchachos y muchachas, intentaban levantar barricadas con los adoquines arrancados del pavimento de las calles. Era un último esfuerzo desesperado de defensa. Faltaban las armas, se carecía de fusiles y de ametralladoras. Las armas que estaban depositadas en la frontera, y que el Gobierno francés había autorizado para que entraran en Cataluña, no llegaron nunca. El Estado Mayor comunicó al Gobierno, en la noche del 21 al 22, que el frente ya no existía. Había quedado roto en Solsona, en Garraf y en el sector de Igualada-Manresa. Como consecuencia, el Gobierno ordenó que abandonaran Barcelona todos los organismos oficiales. La confusión en la capital era enorme. No se sabía quién mandaba y la orden de evacuación de los dos mil hombres que componían el Cuerpo de Guardias de Asalto sembró el pánico y el espíritu de derrota se extendió por todas partes. Millares de vehículos cargados de gentes militares y civiles, y millares de civiles y militares a pie, se lanzaron hacia Gerona.

El día 22, un decano de la Universidad de Barcelona se presentó en “Torre Castañer”, la villa que ocupaba don Antonio Machado y su familia en la capital, en el paseo de San Gervasio, donde les instaló el profesor Wenceslao Roces, para invitarle, a él y a los suyos, a abandonar la ciudad, de acuerdo con las autoridades republicanas. El mensajero le informa que saldrían todos formando parte de una expedición de escritores y profesores.

Una vez aceptada por el poeta la invitación, fue a recogerles un coche enviado por el comisario general de Sanidad Militar, Gómez de Lara. A él subieron don Antonio, su madre, doña Ana Ruiz, su hermano José y la esposa de éste. Entre la confusión que invadía las calles, el coche llegó a la Dirección de Sanidad. Era ya de noche y la aviación enemiga volaba una y otra vez sobre Barcelona. Los reflectores barrían el cielo nocturno en tanto algunas piezas de la defensa antiaérea disparaban contra los aviones nacionalistas. Bajo esta fantasmagórica situación, y por la carretera invadida por los fugitivos, confundido entre la marabunta de camiones y coches que se adelantan, caen a las cunetas o chocan entre sí, el auto que conduce a los Machado intenta también llegar a Gerona. Cuando amanece entran en la ciudad. “Gerona -refiere Teresa Pámies- era un manicomio: llena de forasteros acorralados, de vehículos sin gasolina o estropeados… Los caminos estaban llenos de baches y resultaba más seguro ir en bicicleta que sobre cuatro ruedas… Sobre las majestuosas escaleras de la catedral dormían niños y mujeres, de la riada del éxodo. Las calles estrechas de la parte alta estaban tan llenas de militares en desbandada que habría sido difícil buscar desertores entre ellos. No todos, sin embargo, eran desertores. Había soldados que perdieron su unidad, aturdidos, físicamente agotados, pero buscando todavía un jefe militar, un batallón, una compañía en la que poder hacer el último gesto o para no encontrarse solos. Las escenas eran conmovedoras”.

La expedición de la que formaban parte los Machado había sido organizada por el doctor Trías. Su propósito era llegar a la frontera. Y formaban parte de ella, entre otros, Tomás Navarro Tomás (director de la Biblioteca Nacional), los profesores Juan Roura, José y Joaquín Xirau (catedrático de Filosofía de la Universidad de Barcelona); Enrique Rioja, José M. Sacristán (neurólogo), Royo Gómez (geólogo), Ricardo Vinós, José Puche (rector de la Universidad de Valencia), José Pous y Pagés y los escritores Caries Riba y Corpus Barga. Al atardecer pudieron hacer alto en un caserón de Cerviá de Ter. El día 26, una ambulancia leslleva hasta la masía “Max Feixat”, cerca de Viladásens. Mientras la riada continúa y sigue fluyendo, los Machado y sus amigos descansan ante el fuego. Otra vez era la noche. Corpus Barga, cronista excepcional de este dramático viaje junto a José Machado, hermano del poeta, y Enrique Rioja, escribió: “Fuimos de noche… una hermosa, y debía haber sido abundante masía catalana… Estaba Antonio Machado con su madre, su hermano José, el pintor, y la mujer de éste… Machado tenia su inseparable bastón entre las piernas… Ni mientras esperábamos en la masía, ni luego en la expedición, aquella misma noche, y al día siguiente, habló de la guerra y de la situación en que nos encontrábamos si no era provocado por alguna pregunta, y contestaba brevemente y como de pasada, volviendo a la conversación que llevaba sobre temas de la vida y las letras”. Don Antonio se acomodó junto al fuego, sobre un diván, entre la luz mortecina. Surgió el tema de Valle-Inclán. Se le oía repetir: “Tenemos que dejarnos de hablar así de Valle-Inclán; su obra está pidiendo que hablemos de ella y de él muy en serio”. En plena catástrofe, el poeta se volvía a los poetas. Intentaba ocultar o disimular sus preocupaciones inmediatas, como había hecho siempre, a no ser en sus escritos y sus intervenciones públicas, desde que la guerra había comenzado. En Barcelona, en el crudo invierno de 1938, al atardecer, le gustaba recibir algunos amigos, entre los que eran asiduos Navarro Tomás y el maestro Tornar. Y, junto a la chimenea, escasa de carbón, pero siempre abastecida por el cuidado de los que le querían, disfrutaba leyendo en voz alta o escuchando de labios de algún concurrente páginas del “Quijote”, obra que siempre tenía a mano “y en la que cada día encontrábamos nuevas facetas: Shakespeare, Tolstoi, Dostoyevsky, Dickens… De poesía, a Bécquer y a Rubén Darío”.

Hacia Collioure

Según Corpus Barga, desde la masía gerundense a la frontera tardaron casi un día completo. La marcha se hacía cada vez más difícil sobre una situación siempre la misma. “Delante -refiere José Machado- había toda clase de vehículos casi empotrados unos en otros, formando un tapón que impedía todo avance. Hubo que hacer un alto en el camino, sin esperanza de poder continuar. Caía la tarde. Definitivamente, ya no se podía reanudar la marcha”. Las gentes se lanzaban fuera de los coches y los camiones empujados por el ansia de alcanzar cuanto antes el límite fronterizo. Desde este punto existen diferencias entre el relato de Corpus Barga y el del hermano de don Antonio. Mientras éste asegura que Machado y sus compañeros de ruta abandonaron también el auto en que viajaban para unirse a la multitud que les arrastraba, aquél afirma que ni el poeta ni su madre llegaron a descender del vehículo y sólo lo hicieron para cruzar la frontera. Barga escribe que don Antonio pasó a Francia con equipaje. Sea como quiera, lo que sí parece cierto es que todo el grupo cruzó el puesto aduanero por debajo de una “pesada cadena de hierro” que sostenían dos enormes senegaleses. Desde allí, Barga y los hermanos Xirau se adelantaron hasta la caseta en la que se encontraba el comisario de policía. Y regresaron con buenas noticias: el grupo puede entrar en territorio francés. Corpus Barga tuvo que explicarle al policía quién era la persona que traían con ellos. “Se trata -le dijo- de don Antonio Machado, un viejo poeta que es en España lo mismo que Paul Valéry en Francia, y que se encuentra enfermo y tan achacoso como su madre”. “Y le rogué -agrega- que tuviese a su buena chimenea de leña a Machado y a su madre mientras yo y mis amigos bajábamos a Cerbére, que no está tan cerca, a buscar un carruaje cualquiera para trasladarlos. El comisario me contestó que no necesitábamos molestarnos, pues irían en su automóvil. Así ocurrió”. El comisario les dijo que aguardaran y que serían llamados por su nombre. Enrique Rioja ha referido: “Para no agravar la impaciencia de las gentes que esperaban pasar a Francia, que eran muchas, aguardamos al caer la noche para salvar el medio kilómetro, o poco más, que nos separaba de la frontera. Llegado el momento, cada uno de nosotros avanzó con sus familiares. A don Antonio y a los suyos se les hizo pasar apenas llegaron; a muchos de los demás se les fue llamando nominalmente”.

En el coche del policía, entre filas de soldados, llegaron a la estación de Cerbére, y allí fueron alojados en un vagón de ferrocarril, en el que pasaron la noche, ya que en la ciudad fue imposible encontrar alojamiento. Entre la milicia francesa y los refugiados españoles han ocupado todos los locales hábiles. Una noche ciega de frío y de lluvia. La primera noche en el exilio. Al bajar del automóvil, doña Ana, con sus ochenta y ocho años, con la cabellera chorreando agua, era, según el profesor Xirau, una belleza trágica. La anciana repetía a sus hijos, como una niña: “¿Llegaremos pronto a Sevilla?”.

Iba muriendo el 27 de enero de 1939. Por la mañana, turbia de nubes, desayunaron en la cantina de la estación. El relato de Corpus Barga prosigue diciendo que los Machado no llevaban moneda francesa, pero que al día siguiente se la facilitaron y que, desde Perpignan, donde se había desplazado, Navarro Tomás le trajo a don Antonio una carta del ministro de Estado de la República Española en la que decía que la Embajada republicana en París “tomaba a su cargo todos los gastos de él y su familia”. Pero el poeta no quiso aceptar y prefirió quedarse en cualquier pueblecito cercano del mediodía. Barga le conducirá, con los suyos, hasta Collioure.

Por este relato -y como hace observar Aurora de Albornóz- puede verse que, en ningún momento, en aquellas dramáticas jornadas, se sintieron desasistidos Antonio Machado y sus familiares. Desde que la situación en Barcelona se hizo insostenible -los “camisas negras” del general Gambara y las tropas de Yagüe y de Solchaga entraban en la ciudad el día 26 bajo la protección de sus aviones- contaron con la protección de las autoridades, que les facilitaron los medios necesarios de transporte y les organizaron el viaje a Francia. Y tuvieron, además, a su lado amigos fieles que les resolvieron impedimentos y obstáculos y les condujeron, finalmente, hasta un lugar tranquilo. (más…)

ANTONIO MACHADO. Retrato. (Poema: A. Machado; música: A. Selfa).

Posted By on marzo 16, 2013

Publicado el 02/02/2013

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RETRATO

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.
Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.

Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.
Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.
Y cuando llegue el día del último vïaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

(Poema: A. Machado;
música: A. Selfa)

ANTONIO MACHADO Y ALVAREZ. “Sobre el BU”. Comentario de un diario tradicionalista, LA FIDELIDAD CASTELLANA, del viernes 18 de mayo de 1888.

Posted By on marzo 16, 2013

Antonio Machado y Alvarez 200

ANTONIO MACHADO y ÁLVAREZ.

El hilo conductor de la historia que se comenta es el siguiente:

Parece ser que en aquellos días del mes de mayo de 1888, en la ciudad de Tolosa, el P. Lasquibar, llamaba al diario LA  VOZ DE GUIPUZCOA, Voz del Infierno y Voz de la Masonería. Ante las quejas de éste diario vasco,  LA FIDELIDAD CASTELLANA, diario de Burgos y del que algunas partes de páginas ahora reproducimos, defendía al clérigo mediante la expresión de su indignación por el cinismo de LA VOZ, diario que según señalaban “vertía a diario ideas racionalistas y disolventes”. Además, apoyaba sus ataques al citado diario guipuzcoano, reproduciendo parte de un artículo que ANTONIO MACHADO y ALVAREZ, que con el título de “EL BU”  publicaba en el mismo número de LA VOZ DE GUIPÚZCOA.

 

Leamos:

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JOSÉ ÁLVAREZ GUERRA (bisabuelo de Antonio Machado). Revista EL ESPECTADOR, de fecha 5 de agosto de 1821.

Posted By on marzo 11, 2013

José Álvarez Guerra

José Álvarez Guerra

En agosto de 1820, durante el llamado “Trienio liberal”, José Álvarez Guerra, (que sería bisabuelo de los hermanos Machado Ruiz – Manuel Machado, Antonio Machado, …), fue nombrado, por Agustín Arguelles, Jefe Político de la provincia de Salamanca. El cargo era el equivalente al de los actuales Gobernadores Civiles. Posteriormente, en la primavera de 1821 fue nombrado Jefe Político de la provincia de Palencia.

En esta ciudad, en el verano de 1821, como Jefe Político, tuvo un fuerte incidente con el Obispo de Oviedo, Gregorio Ceruelo de la Fuente, que residía en aquellas fechas en Palencia, al haber sido separado de su diócesis en diciembre de 1820.

Este clérigo era natural de esta provincia castellana, y había sido administrador de la catedral, provisor y vicario general de esta diócesis durante veinte años, antes de ser nombrado obispo de Oviedo en 1815.

El obispo Ceruelo había sido un veterano e impenitente conspirador absolutista y uno de los diputados firmante del famoso y conocido “Manifiesto de los Persas”, de 1814, que sirvió de apoyo a Fernando VII para reinstaurar en España el absolutismo. Recordemos que la mayoría de los liberales más conocidos e influyentes fueron detenidos y encarcelados el 10 de mayo de 1814, entre ellos, Martínez de la Rosa, Manuel Quintana, Agustín Arguelles y el que era Ministro del Interior, Juan Álvarez Guerra, hermano de José Álvarez Guerra.

Ceruelo se había negado a reconocer el poder constituyente, y entre otras manifestaciones en este sentido, que ya le habían causado su separación de la diócesis de Oviedo, publicó el 8 de junio de 1821 un “Manifiesto” en el que se negaba destempladamente a admitir su desposesión.

La historia y los historiadores, como Fernando Tomás Pérez Gonzalez en su magnífica obra “El pensamiento de José Álvarez Guerra”, nos cuentan que éste alegato del obispo Ceruelo halló su réplica en el seudónimo de “El Palentino Constitucional”, en una carta que éste último envió a los editores de “El Espectador”, en la que denunciaba a Ceruelo por haber ordenado sacerdotes en la fiesta de la Trinidad, a pesar de que había sido suspendido de sus facultades como obispo. En estas circunstancias el Jefe Político de Asturias ofició al de Palencia, José Álvarez Guerra, para que solicitase del prelado noticia del paradero de un expediente sobre la provisión de ciertos curatos de aquel obispado, “en atención a la necesidad que hay en el día de poner en ellos a personas útiles y adictas al benéfico sistema vigente”, respondiendo el obispo: “que los llamados gobernadores de mi obispado, que no ignoran donde resido, son responsables y deben dar cuenta de los expedientes y demás papeles pertenecientes a mi secretaría de cámara, de los que se apoderaron en mi ausencia con la misma legitimidad que lo hicieron del gobierno de la diócesis, sobre lo cual S.M., que está enterado de todo, resolverá lo que sea de su superior agrado”. El “Palentino Constitucional” se escandalizó de que Ceruelo hiciese pública gala de no reconocer al Gobierno, acostumbrado a decir, como en tiempos del despotismo, “las llamadas cortes”, del mismo modo que en sus comunicaciones le negaba el tratamiento al señor jefe político.

A continuación reproducimos parte de las actuaciones y escritos sobre el asunto del Jefe Político de Palencia, José Álvarez Guerra, en EL ESPECTADOR, de fecha 5 de agosto de 1821.

En este documento se advierte el fuerte enfrentamiento entre José Álvarez Guerra y el obispo Ceruelo, entre posiciones liberales y conservadoras absolutistas.

Cabecera de EL ESPECTADOR de fecha 5 de agosto de 1821

Cabecera de EL ESPECTADOR de fecha 5 de agosto de 1821

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ANTONIO MACHADO. Revista ALMA ESPAÑOLA de 20 de marzo de 1904. Poema “Galerías”.

Posted By on marzo 8, 2013

Como decíamos en el artículo anterior de fecha 3 de enero de 2013, también siguiendo a Manuel Alvar, en la edición de POESÍAS COMPLETAS de ANTONIO MACHADO, de la colección Austral de Espasa, “la publicación de Soledades presenta un pequeño problema bibliográfico: salidas en 1902, llevan pié de imprenta de 1903. En 1904, se reimprimen, y en 1907 adquieren su forma plena: Soledades. Galerías. Otros poemas, título que se cambiará ligeramente en la edición de 1919: Soledades, galerías y otros poemas”.

Los primeros sesenta primeros poemas constituyen el núcleo original de Soledades de Antonio Machado; poesías escritas, casi todas entre 1898 y 1900, que se ampliaron en la edición de 1907 con otros 31 poemas que constituyen las Galerías, quedando aún esos otros cinco poemas, con los que se alcanza el número de 96 de las Obras Completas.

Pero hubo poemas que se olvidaron en esas primeras ediciones y otros no recogidos en libro, que fueron encontrados por Dámaso Alonso, que los añadió en 1952, recogiéndolos en su obra Poesías olvidadas de Antonio Machado.

Manuel Alvar las incluye en POESÍAS COMPLETAS de ANTONIO MACHADO, de la colección Austral, en la parte final de ellas, (pág. 382 a 406), en un apartado que titula: POESÍAS DE “SOLEDADES”  [1898-1907], numeradas del I S al XXXI S.

De éstas últimas poesías de Antonio Machado, la numerada por Alvar como la XX S se titula “GALERÍAS” , (pag.396 de la edición de Austral), la encontramos publicada en la misma Revista ALMA ESPAÑOLA de 20 de marzo del mismo año de 1904. En esta fecha Antonio Machado contaba con 28 años. Pasamos a reproducirla.

Revista ALMA ESPAÑOLA , cabecera del 20 de marzo de 2013.

Revista ALMA ESPAÑOLA , cabecera del 20 de marzo de 2013.

Galerías. Soledades.

Galerías. Soledades.

CONGRESO DE ESCRITORES ANTIFASCISTA POR LA DEFENSA DE LA CULTURA. VALENCIA, JULIO DE 1937.

Posted By on marzo 3, 2013

El II Congreso Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura, organizado por la Alianza de Intelectuales Antifascistas en Defensa de la Cultura, fue convocado oficialmente en octubre de 1936 y celebrado en Julio de 1937.
Fue inaugurado en Valencia, entonces capital de la República, el día 4 de Julio, celebrando sus sesiones en esa ciudad hasta el día 11, a caballo entre Madrid y Barcelona, pero siendo la ciudad valenciana el centro de este importante evento cultural.
Las secuencias cinematográficas que a continuación reproducimos, fueron filmadas el 4 de julio en la sesión inaugural con el título SOBRE LOS SUCESOS DE ESPAÑA
 para un Noticiario de la U.R.S.S.
, siendo la Productora: Estudios de Moscú de la Soiuzkinochronica
 Filmadas por los corresponsales especiales: Román Karmen y Boris Makasséiev
 fue el Redactor-Guionista Mijail Koltzov
El acto inaugural fue presidido por Juan Negrín, Corpus Barga y José Gaos. La filmación destaca la presencia de André Malraux, Anna Seghers, Egon Erwin Kisch, Fadiev, Mijail Koltzov, L. Renn y Alexis Tolstoi entre los delegados.
En este resumen queremos destacar las imágenes de Antonio Machado, apenas conocidas, y las de León Felipe, separado de Machado por una mujer con camisa blanca. Tres son las secuencias localizadas en las que ambos aparecen, dos sentados y una tercera aplaudiendo de pié la intervención en el acto de Julio Álvarez del Vayo.

Cesar Vallejo. Delante Andre Malroux y José Bergamin. Valencia 4/7/1937
Encontramos las únicas imágenes, también en tres breves pero claras secuencias, del poeta peruano Cesar Vallejo, sentado detrás de André Malraux y José Bergamín. Hasta la fecha solo se conocía una secuencia cinematográfica de Cesar Vallejo, también grabada esos días en Valencia, pero con una duración inferior a un segundo, casi un fotograma. Cesar Vallejo fallecía nueve meses mas tarde, el 15 de abril, en París.
Finalmente descubrimos en la película las inesperadas imágenes, únicas que se conocen, de la periodista y fotógrafa Gerda Taro. Son dos secuencias, la primera sentada en el escaño situado delante de la primera fila del hemiciclo, en la que se ve, dos filas detrás a Antonio Machado y a León Felipe. La segunda, algo más extensa, en la que se ve a Gerda Taro desplazándose delante de la primera fila, buscando motivo para capturar imágenes con su famosa cámara Leica; en su desplazamiento podemos apreciar a Julio Álvarez del Vayo, correspondiendo con saludos, puño en alto, a los aplausos por su recién terminada alocución; Antonio Machado, cerca, aplaude.
Las imágenes son, como hemos indicado, del 4 de julio de 1937. Gerda Taro murió 22 días después, en un lamentable accidente, al ser arrollada por un tanque republicano en el frente de Brunete.


ANTONIO MACHADO, CESAR VALLEJO Y GERDA TARO en VALENCIA el 4 DE JULIO DE 1937


Fotos Congreso Valencia 1937

ANTONIO MACHADO. Cabecera de ESPAÑA DEMOCRÁTICA (Montevideo – Uruguay) del 30 de Octubre de 1940.

Posted By on febrero 28, 2013

Cabecera de ESPAÑA DEMOCRÁTICA (Montevideo – Uruguay) del 30 de Octubre de 1940, con palabras de Antonio Machado a su lado.

ESPAÑA DEMOCRÁTICA 30 10 1940

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ANTONIO MACHADO. EL SIGLO FUTURO, del 29 de abril de 1936. “Azaña y el comunismo ruso”.

Posted By on febrero 28, 2013

En este número del 29 de abril de 1936 del diario “EL SIGLO FUTURO”, se entrevista a D. Manuel Azaña, entonces presidente del Consejo, por el periodista ruso de “Izvestia” Yolya Echerenburg.

A la pregunta de si forma parte de la “Liga para la defensa de la paz”, responde Azaña: “Sí; con Álvarez del Vayo y el poeta Antonio Machado”.

Breve pero interesante entrevista. La reproducimos.

EL SIGLO FUTURO 1936

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ANTONIO MACHADO. Anuncio en el diario EL SOL, de 30 de abril de 1936, de HOMENAJE A JUAN JOSÉ DOMENCHINA, a celebrar el día 6 de mayo del mismo año.

Posted By on febrero 27, 2013

Anuncio en el diario EL SOL, de 30 de abril de 1936, de HOMENAJE A JUAN JOSÉ DOMENCHINA, a celebrar el día 6 de mayo del mismo año. Firman la convocatoria “Azorín”, Ricardo Baeza, Enrique Diaz-Canedo, Antonio ESpina, Juan Ramón Jimenez, Antonio Machado, Manuel Machado, y otros.

EL SOL 30 04 1936 II

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